CUANDO NADIE SABÍA QUÉ ERA UN SHINY: LOGAN PAUL ENCUENTRA UN ONIX TRAS 7,068 ENCUENTROS Y REVIVE UNA DE LAS EXPERIENCIAS MÁS RARAS DE POKÉMON
Hoy basta una búsqueda en internet para saber qué Pokémon pueden aparecer en su versión Shiny, cuáles son sus colores, qué métodos aumentan las probabilidades e incluso cuál es la estrategia más eficiente para encontrarlos.
Pero hubo una época en la que nada de eso formaba parte del conocimiento cotidiano del jugador.
No había redes sociales como las conocemos, YouTube no existía y las guías en internet estaban lejos de tener el alcance actual. Para muchos niños que jugaban Pokémon Gold, Silver y Crystal, encontrarse con un Pokémon de un color diferente podía ser algo completamente inesperado.
Más de 25 años después, Logan Paul decidió intentar recrear precisamente parte de aquella experiencia.
Su objetivo era sencillo de explicar, pero extraordinariamente difícil de conseguir: encontrar un Shiny Onix en Pokémon Gold bajo las probabilidades originales del juego.
Después de 63 horas y 7,068 encuentros, finalmente apareció.
Y su reacción ayuda a recordar por qué los Pokémon Shiny se convirtieron en uno de los fenómenos más particulares de toda la franquicia. Paul completó la búsqueda por debajo de las probabilidades base de 1 entre 8,192 y anunció que evolucionará posteriormente al Onix en Steelix.
ANTES DE LOS SHINY HUNTERS
Los Pokémon de colores alternativos hicieron su debut como mecánica en la segunda generación.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre que algo estuviera dentro del juego y que los jugadores entendieran completamente cómo funcionaba.
Pokémon Gold y Silver llegaron originalmente a Japón en 1999 y posteriormente a Norteamérica en 2000. Era una época radicalmente diferente para compartir información sobre videojuegos.
Un niño podía descubrir un Pokémon extraño y no tener inmediatamente un teléfono para buscar:
“¿Por qué mi Pokémon tiene otro color?”
Tampoco existía una comunidad masiva de creadores mostrando cada secreto durante la semana de lanzamiento.
El propio juego sí daba una pista gigantesca.
EL GYARADOS ROJO
En el Lake of Rage, Pokémon Gold y Silver presentan obligatoriamente al famoso Gyarados rojo.
Para millones de jugadores, probablemente fue su primera exposición consciente a un Pokémon con una coloración diferente.
Pero encontrar otro de manera completamente aleatoria era otra historia.
Un Zubat verde.
Un Drowzee rosado.
Un Onix verdoso.
Podían aparecer sin previo aviso durante una partida normal.
Y ahí estaba parte de la magia.
1 ENTRE 8,192
En Pokémon Gold, Silver y Crystal, ser Shiny no funcionaba internamente como en los juegos modernos.
La condición estaba relacionada con los valores individuales —los antiguos DVs— del Pokémon. Solo determinadas combinaciones producían un Pokémon Shiny. El resultado para un encuentro generado normalmente era una probabilidad de aproximadamente:
1 entre 8,192.
Es decir, alrededor de 0.0122%.
Bulbapedia documenta que solo 8 de las 65,536 combinaciones posibles de esos valores cumplían las condiciones necesarias, produciendo precisamente esa proporción.
Y hay algo importante que entender sobre probabilidades.
Llegar al encuentro número 8,192 no significaba que el próximo Pokémon tenía que ser Shiny.
Cada encuentro volvía a jugar con las probabilidades.
Podías encontrar uno rápidamente.
O podías superar ampliamente los 10,000, 20,000 o incluso 30,000 encuentros sin conseguir el objetivo.
Eso convierte el Shiny hunting clásico en una mezcla peculiar de estadística, paciencia y obstinación.
7,068 ENCUENTROS
Eso fue exactamente lo que Logan Paul quiso experimentar.
Según explicó después de completar la búsqueda, decidió hacerlo en Pokémon Gold porque quería acercarse a la sensación que habría supuesto encontrar uno en aquellos juegos originales.
Sin hacks ni métodos modernos para mejorar las probabilidades.
Después de 63 horas y 7,068 encuentros, apareció finalmente el Onix de color alternativo. Su Gengar puso al Pokémon a dormir y consiguió capturarlo con una Ultra Ball en el cuarto intento. Reportes sobre la búsqueda confirman las 63 horas, los 7,068 encuentros y que utilizó una copia original de Pokémon Gold mediante un GB Operator durante las transmisiones.
Matemáticamente, incluso tuvo suerte.
7,068 está por debajo de los 8,192 encuentros asociados con las probabilidades base, aunque eso no significa que estuviera garantizado encontrarlo antes de alcanzar esa cifra.
UN ONIX LLAMADO AVERY
Pero la captura terminó teniendo un significado adicional.
Paul decidió llamar al Onix “Avery”, en memoria de Avery the Poke Kid, el joven fanático de Pokémon cuya historia recientemente conmovió a parte de la comunidad.
De esa manera, un desafío que comenzó como una búsqueda personal terminó convirtiéndose también en un pequeño homenaje.
Y todavía queda un último capítulo.
Paul explicó que su verdadero objetivo es obtener el característico Shiny Steelix dorado. El plan es evolucionar a Avery durante una transmisión en vivo el próximo 29 de octubre, acompañada por la apertura de dos cajas de Pokémon Legendary Collection. El evento del 29 de octubre y la evolución anunciada también han sido reportados tras finalizar la búsqueda.
¿POR QUÉ LOS SHINY SON TAN ESPECIALES?
Curiosamente, un Shiny normalmente no es mejor simplemente por ser Shiny.
No recibe automáticamente un ataque devastador.
No gana una batalla porque tenga otro color.
Su principal atractivo es precisamente su rareza y apariencia.
Pokémon todavía describe oficialmente a los Shiny como Pokémon extremadamente raros con una coloración distinta, aunque los juegos modernos han incorporado diferentes sistemas que permiten buscarlos de maneras mucho más deliberadas.
Y ahí está una de las decisiones más interesantes que tomó la franquicia.
Transformó algo que prácticamente no necesitaba existir para completar el juego en una actividad completamente nueva para los jugadores.
No había que capturarlos.
Pero queríamos encontrarlos.
DE ACCIDENTE A PASATIEMPO
Con el paso de las generaciones, aquello que originalmente podía sentirse como un secreto terminó desarrollando toda una cultura.
Hoy hablamos de:
Shiny hunting.
Existen comunidades dedicadas al tema, contadores de encuentros, transmisiones de varias horas, métodos de crianza, cadenas, objetos que mejoran las probabilidades y jugadores que diseñan partidas completas alrededor de encontrar Pokémon Shiny.
Incluso The Pokémon Company utiliza regularmente a los Shiny como protagonistas de eventos, recompensas y promociones. Pokémon GO continúa presentando debuts Shiny en eventos, mientras que Pokémon HOME ha utilizado Pokémon Shiny como recompensas especiales y Pokémon TCG Pocket incluso ha dedicado expansiones a estas variantes.
Lo que comenzó como una rareza escondida dentro de los videojuegos terminó convirtiéndose en parte de la identidad de Pokémon.
INTERNET CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA FORMA DE ENCONTRARLOS
Probablemente esta sea la diferencia más grande entre aquella época y la actualidad.
Hoy podemos conocer un Shiny antes de encontrarlo.
Sabemos qué aspecto tiene.
Sabemos sus probabilidades.
Sabemos dónde aparece.
Sabemos qué método utilizar.
Podemos ver a otra persona capturándolo segundos después de que suceda.
En 2000, para una enorme cantidad de jugadores, el descubrimiento podía funcionar al revés:
primero aparecía algo extraño y después intentabas descubrir qué acababas de encontrar.
Esa diferencia convirtió muchos encuentros antiguos en auténticas historias de patio escolar.
Algunos jugadores probablemente encontraron un Shiny sin comprender exactamente lo extraordinario que tenían delante.
Otros quizás derrotaron uno accidentalmente.
Otros pudieron pensar que era un error gráfico.
Y algunos seguramente capturaron uno simplemente porque se veía diferente.
Es difícil reproducir exactamente esa sensación en una época donde prácticamente todos los secretos de un videojuego pueden documentarse en internet durante sus primeras horas.
QUIZÁS ESO ES LO QUE LOGAN PAUL ESTABA BUSCANDO
La historia del Shiny Onix resulta interesante no necesariamente porque una celebridad haya pasado 63 horas buscando un Pokémon.
Lo interesante es por qué alguien estaría dispuesto a hacerlo.
Logan Paul conocía las probabilidades.
Sabía qué estaba buscando.
Sabía cómo se veía.
Incluso podía contar cada encuentro.
Un jugador de Pokémon Gold hace más de dos décadas posiblemente no tenía ninguna de esas ventajas.
Pero ambos podían experimentar exactamente el mismo instante:
la pantalla cambia, aparecen las estrellas y frente al jugador hay un Pokémon que no se parece al que esperaba encontrar.
Después de miles de encuentros, todo ocurre en unos segundos.
Y quizás ahí se encuentra la razón por la que, más de 25 años después, seguimos buscando Pokémon Shiny.
No se trata solamente de encontrar un Pokémon de otro color.
Se trata de que, durante un instante, un juego que creemos conocer perfectamente todavía sea capaz de sorprendernos.
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